INNEN

El uso de nuestro corazón produce resultados en diversas formas en nuestra vida, ya sea presente o futura. La relación entre el uso de nuestros corazones y sus manifestaciones se refiere como “causalidad”.

 

Especialmente aquellas personas que usan el corazón y el cuerpo por el bien de los demás y la sociedad, se les presentan situaciones más y más graves que son necesarias para el regreso a su estado verdadero y original. Todas las personas, tienen la capacidad de volver a su estado original y vivir ese estado de alegria y felicidad en esta vida presente. Todos nosotros estamos predestinados para vivir una vida plena de alegria y felicidad, Yokigurashi.

 

Sin embargo, utilizamos el corazón en todo tipo de maneras, lo que resulta en la siembra de diversos tipos de semillas de causalidad, por así decirlo. Las buenas semillas produciran buenos frutos, y las malas semillas produciran malos frutos.

 

Sobra decir que las semillas no siempre brotan poco después de ser sembradas. En algunos casos, las semillas germinan en la propia vida. En otros casos, las semillas brotan sólo después de que muchas generaciones han pasado. Uno puede reflexionar y discernir las razones de la aparición de una causalidad, si el innen (causalidad) es el resultado de su propia conducta o si vendrá de vidas anteriores. Sin embargo,  en el caso de causalidades de una vida anterior o vidas anteriores, primero hay que reflexionar sobre su propio pasado y luego en la vida de nuestros antepasados. Si seguimos buscando respuestas en este camino, vamos a llegar a un entendimiento de la relación de nuestras causalidades. Esta comprensión se conoce como “innen no zikaku” o la “auto-conciencia de la causalidad.”

 

La razón de que Dios el Padre nos muestra nuestra causalidad de varias maneras es para que nosotros cambiemos nuestros corazones y para que nos animemos para vivir una vida alegre. Este es el amor paternal de Dios.

Dios no tiene la intención de que nos atormenten o que suframos. Dios Padre-Madre nos enseña que las yemas brotan de los nudos. Los “nudos” son una metáfora de las dificultades u obstáculos que encontramos y las enfermedades y problemas añaden un toque extra de belleza para el camino. Es importante, por lo tanto, dejar de lado nuestras preocupaciones y escepticismo, confiando totalmente en el infinito amor paternal de Dios. Si de este modo mantenemos nuestras mentes calmadas y determinadas, todo va a ser restaurado a la causa original de la vida plena de alegria y felicidad, Yokigurashi. De esta forma recibiremos las bendiciones ilimitadas de Dios Padre-Madre en su totalidad, y nuestros corazones se volveran más alegres y nuestros espíritus se animaran cada vez más.

 

 

Artículo proporcionado por:

Takumasa Kondo, Shimagahara Colombia Kyokai

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One comment

  1. Reblogueó esto en $UJETATEy comentado:

    Innen…

    Ver que los mismos asuntos se repiten generación tras generación y no hacer nada para cambiarlo.

    Sembrar malas semillas, que producirán malos frutos para nosotros o para nuestros hijos.

    Cada cual elige si cortar ciertos hilos con esfuerzo y dedicación sincera, o mantenerlos.

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